El Sevilla FC atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente, donde la gestión en los despachos es tan determinante como los goles en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
La afición observa con lupa cada movimiento de una dirección deportiva que debe hacer malabarismos para equilibrar las cuentas sin condenar el rendimiento deportivo del equipo.
El complejo escenario financiero de Antonio Cordón
El director de fútbol, Antonio Cordón, se encuentra bajo el foco de la crítica tras un aterrizaje que generó grandes expectativas pero que choca frontalmente con la cruda realidad económica de la entidad.
Para que el club pueda anunciar nuevos fichajes, la premisa es innegociable: es obligatorio generar ingresos mediante ventas de jugadores de la actual plantilla.
Sin embargo, el margen de maniobra es extremadamente reducido debido a las normativas de control financiero:

- Inversión limitada: El club solo puede reinvertir una cuarta parte (el 25%) de lo obtenido por cada traspaso.
- Masa salarial: Las salidas deben liberar el espacio suficiente para inscribir a los nuevos refuerzos.
- Riesgo deportivo: Existe el temor real de que el sustituto no iguale el rendimiento del jugador vendido.
El dilema de vender a piezas clave como Agoumé o Carmona
La gran preocupación de Antonio Cordón reside en el equilibrio del grupo.
Futbolistas como Lucien Agoumé o José Ángel Carmona se han convertido en titulares indiscutibles para el esquema del equipo, y su salida dejaría un hueco difícil de cubrir con el limitado presupuesto disponible para fichar.
Vender a estos activos podría suponer un «desarme» peligroso para el vestuario.
En el club existe la firme convicción de que el gran ambiente reinante en el grupo es uno de los pilares para salir de la zona baja, y una venta traumática de un líder sobre el césped podría ser contraproducente en la lucha por la permanencia.
La prioridad: buscar salidas en jugadores reemplazables
Para evitar debilitar el bloque, la estrategia de la dirección deportiva ha virado hacia un perfil de salida muy concreto.
La prioridad absoluta ahora mismo es encontrar ofertas por futbolistas que no tengan el cartel de titular indiscutible o cuyo rol pueda ser asumido por un refuerzo de coste bajo sin que el nivel competitivo se resienta.
Antonio Cordón trabaja a contrarreloj para desbloquear estas operaciones «quirúrgicas». El objetivo es inyectar aire fresco a la plantilla mediante plusvalías, pero siempre bajo la máxima de no empeorar un plantel que ya de por sí cuenta con efectivos muy ajustados para los objetivos de esta temporada.
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