Un diamante difícil de retener

Diego Carlos ha pasado en pocos meses de ser un defensa central que jugaba en la Ligue 1 defendiendo la camiseta del Nantes, un semi-desconocido para el aficionado español, a convertirse en uno de los defensores más llamativos de LaLiga, baluarte de un Sevilla en puestos Champions y donde este brasileño de 26 años ha llamado la atención de los grandes clubes europeos. El Sevilla sabe que tiene un diamante en su imponente figura. Retenerlo no será tarea sencilla. Rápido cuando le toca jugar lejos del área, siendo superado en contadísimas ocasiones por velocidad, y contundente cuando su equipo vive más cerca de la portería, con un juego aéreo y una decisión a la hora de salir a por el balón que lo hacen prácticamente infranqueable.

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