El Sevilla FC revive una pesadilla que parece no tener fin en su enfermería. En Nervión, los problemas médicos se han convertido en un lastre emocional para la grada y el cuerpo técnico.
Lo que comenzó como una molestia persistente para el central brasileño ha terminado confirmando el peor de los diagnósticos, alterando por completo la planificación de un mercado de invierno que entra en su fase más crítica.
Una rotura de escafoides que cambia el destino de Marcao
El club comunicó oficialmente este viernes un nuevo contratiempo médico: Marcao sufre una rotura del escafoides en su pie izquierdo. Esta compleja dolencia ósea corta en seco cualquier esperanza de verlo pronto sobre el césped.
Aunque el defensa seguía cumpliendo una sanción federativa de la que le restan tres partidos, esta fractura le mantendrá en el dique seco mucho más allá de su castigo.
El técnico Matías Almeyda desveló en sala de prensa la dureza de la situación: «En noviembre sufrió un golpe e insistimos, pero el dolor nunca se iba. Se corrobora que se ha hecho esa fractura». El preparador argentino valoró el compromiso del jugador, quien ha intentado jugar con dolor, pero confirmó que el tratamiento conservador ya no es una opción viable.

La llave del mercado: baja federativa y el fichaje de Patrik Mercado
La gravedad de la lesión abre un escenario administrativo que podría ser determinante para la dirección deportiva. Según el protocolo de LaLiga, si la baja médica supera los cuatro meses, el club puede liberar parte de su ficha para realizar incorporaciones.
Este escenario supondría un doble beneficio estratégico para el Sevilla FC:
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Margen salarial: El club podría usar hasta el 80% del salario del brasileño para inscribir a un nuevo futbolista.
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Plaza de extracomunitario: Al dar de baja la ficha de Marcao, quedaría libre el cupo necesario para inscribir de inmediato al ecuatoriano Patrik Mercado.
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Condición definitiva: Si se usa este mecanismo, Marcao no podría volver a jugar en lo que resta de la temporada 2026.
El «blindaje» de Kike Salas tras el parte médico oficial
Esta nueva baja en la retaguardia obliga a la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán a cambiar su postura en el mercado de salidas. Con la defensa bajo mínimos por las lesiones de Azpilicueta y ahora el brasileño, el club se ha vuelto mucho más reticente a negociar por sus activos actuales.
Fuentes de autoridad dentro del club confirman que se mantendrán las exigencias de 20 millones de euros para dejar salir a Kike Salas.
El canterano de Morón de la Frontera pasa a ser una pieza innegociable para Matías Almeyda, salvo que llegue una oferta irrechazable que permita acudir al mercado con plenas garantías de éxito.
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