El Sevilla FC atraviesa una de las etapas más sombrías de su historia contemporánea. En Nervión, el sentimiento de protección hacia el club ha mutado en una indignación creciente hacia quienes dirigen el rumbo deportivo.
La afición, que siempre ha sido el motor de la entidad, observa con incredulidad cómo el proyecto diseñado para reflotar al equipo está, en plena temporada 2026, tocando fondo de manera alarmante.
El cuestionado papel de Antonio Cordón y su salario de 2 millones
La figura de Antonio Cordón llegó al Sánchez-Pizjuán con la vitola de «salvador» y experto en fórmulas imaginativas para rescatar clubes en decadencia.
Sin embargo, su gestión está hoy bajo la lupa del sevillismo. Según ha desvelado la Cadena Cope, el malestar en el entorno blanquirrojo es total al comparar su elevado salario —cercano a los 2 millones de euros— con los resultados obtenidos en el césped.
Muchos aficionados ya plantean si el club no debería aplicar con el mánager pacense la misma política de recortes que se utilizó con el Director General.
La nula capacidad de reacción en este mercado invernal ha colmado la paciencia de una grada que no entiende la parálisis institucional mientras los rivales directos por la permanencia se refuerzan.

Un mercado de fichajes con más sombras que luces
El balance de las incorporaciones veraniegas es uno de los grandes argumentos de quienes critican al director deportivo. El proyecto de Antonio Cordón se sostiene apenas sobre dos nombres, mientras el resto de la planificación hace aguas por falta de calidad o problemas físicos.
El estado de los refuerzos se resume en los siguientes puntos:
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Aciertos puntuales: Solo el guardameta Odysseas Vlachodimos y el defensor Mendy han rendido al nivel esperado.
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Fichajes fallidos: Cinco de los refuerzos no han aportado nada al esquema de Matías Almeyda.
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Problemas crónicos: La apuesta por jugadores de avanzada edad ha derivado en lesiones constantes que lastran la rotación.
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Inacción invernal: A pocos días del cierre, el club sigue esperando una «venta milagrosa» para poder fichar.
Parálisis absoluta en el momento más crítico de 2026
La sensación de que el Sevilla FC está con los «brazos cruzados» es compartida por gran parte de la crítica deportiva.
Mientras equipos que luchan por la salvación realizan maniobras financieras para mejorar sus plantillas, la dirección deportiva nervionense parece bloqueada por la falta de liquidez.
Esta inactividad de Antonio Cordón sitúa al equipo en una posición de extrema vulnerabilidad. Sin refuerzos a la vista y con una plantilla mermada, el margen de error se ha agotado.
El sevillismo exige respuestas y movimientos inmediatos antes de que el mercado de enero eche el cierre y el equipo se quede sin armas para pelear por la supervivencia en la élite.
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