La paciencia del Ramón Sánchez-Pizjuán tiene un límite y el caso de la defensa nervionense está rozando el extremo. Lo que en su día fue una apuesta de futuro por un central de élite europeo, se ha convertido en un calvario de lesiones que lastra la planificación deportiva del Sevilla FC.
La última imagen en el Martínez Valero, con el jugador abandonando el campo entre dudas, ha sido la gota que colma el vaso de una afición cansada de mirar a la enfermería.
El extraño incidente ante el Elche y el nuevo parte médico
Durante el último encuentro liguero frente al Elche, Tanguy Nianzou ingresó en el minuto 45 para dar solidez a la zaga. Sin embargo, apenas 20 minutos después, saltaron todas las alarmas: el central francés salió corriendo del césped tras notar una molestia.
Hoy se ha confirmado que sufre una lesión leve en el bíceps femoral, un contratiempo que lo tendrá fuera de combate unas dos semanas.
Las cifras de su paso por Nervión son, sencillamente, insostenibles para un club con las exigencias del Sevilla:
- Historial: Suma su 12ª lesión oficial tras 4 temporadas.
- Disponibilidad: Se ha perdido ya 75 partidos por problemas físicos.
- Rendimiento: Desde su fichaje, solo ha podido disputar 58 partidos.

La imposibilidad de rescindir su vinculación hasta 2027
Ante esta situación, el debate en redes sociales es unánime: muchos sevillistas exigen buscar un resquicio legal para finalizar su contrato, que expira en junio de 2027.
No obstante, según ha informado Canal Sur Radio, el club ya ha explorado esta vía sin éxito.
La justicia deportiva no permite una rescisión unilateral por lesiones si el profesional cumple con sus obligaciones de peso y asistencia.
La comparación con el caso de Gnagnon es inevitable pero errónea. Aquel futbolista fue despedido por una falta de profesionalidad manifiesta en su estado físico (sobrepeso grave).
En cambio, Tanguy Nianzou cumple con los parámetros médicos y de conducta, lo que impide al club alegar incumplimiento de contrato a pesar de su nula aportación sobre el verde.
Tensión en la planificación y falta de acuerdo salarial
El malestar en la planta noble del Sánchez-Pizjuán no solo es médico, sino también económico.
El club ha intentado en varias ocasiones que el francés se rebaje el salario o lo prorratee para aliviar el límite salarial y facilitar nuevas incorporaciones, pero nunca ha dado facilidades, a pesar de su nula aportación.
Con un Sevilla FC que necesita liberar masa salarial urgentemente para acudir al mercado, el «caso Nianzou» se confirma como un problema estructural.
Mientras el central galo siga ocupando ficha y presupuesto sin poder competir, Matías Almeyda tendrá que seguir haciendo malabarismos para confeccionar una defensa de garantías.
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