Una reacción exagerada a la derrota, externa e interna

La derrota en Granada ha traido consigo una reacción, a veces exagerada, de parte de la afición sevillista en redes sociales. Se trata del primer tropiezo del campeonato, que este año ha llegado más tarde que en las otras campañas de Lopetegui. Además, el equipo va cuarto, con un partido menos y a tres puntos del coliderato.

Pero si la respuesta exterior fue desproporcionada, la interna tampoco le fue a la zaga. Autocrítica de jugadores al terminar el partido, enfrentamientos y discusiones en el campo, tanganas… en definitiva, unos nervios que no se corresponden con la realidad clasificatoria del equipo.