La recta final del mercado de fichajes sigue quemando etapas a una velocidad vertiginosa en las oficinas del Ramón Sánchez-Pizjuán.
El Sevilla FC ha cerrado de manera definitiva la venta de Oso al RC Estrasburgo, una operación estratégica que deja sobre la mesa una valiosa plusvalía y otorga el desahogo financiero indispensable para concretar los últimos movimientos antes de la medianoche del límite estival.
Con este nuevo escenario contable en la mano, la dirección deportiva ha vuelto a situar en el radar prioridades de peso para reforzar el ataque.
Bryan Gil busca una salida del Girona para volver a tener minutos en Primera División
Uno de los nombres que han vuelto a ser vinculados con fuerza tras concretarse la marcha del canterano es el de Bryan Gil, según informan en Estadio Deportivo.
El atacante barbateño tiene la firme intención de salir del Girona FC en este tramo final del mercado para encontrar un proyecto en el que pueda contar con una verdadera continuidad y ser protagonista en Primera División.
La opción de vestir de nuevo la camiseta sevillista está sobre la mesa de la secretaría técnica, siendo una alternativa muy valorada para apuntalar el perfil zurdo del esquema de Luis García Plaza.
Titular en Montilivi bajo las órdenes de Quique Álvarez en el arranque liguero
A pesar del deseo del futbolista por emprender una nueva etapa profesional, lograr su desvinculación de la entidad catalana no será una labor sencilla para el club de Nervión.
El extremo ha mantenido un rol relevante en el inicio de la competición, habiendo sido titular en los dos primeros compromisos ligueros bajo la disciplina del técnico Quique Álvarez.
Esta presencia en el once inicial refuerza la postura del Girona a la hora de negociar y complica una salida inmediata sin un acuerdo económico trasparente.
Las pretensiones de 8 a 10 millones chocan con el presupuesto de Nervión
El gran punto de fricción para cerrar la operación reside en las altas pretensiones financieras que llegan desde Montilivi.
El Girona pretendería recaudar una cifra situada entre los 8 y 10 millones de euros por el traspaso del jugador, unas cantidades que el Sevilla FC no está dispuesto a asumir bajo ningún concepto en esta ventana.
En este escenario de posturas distanciadas, la presión directa que pueda ejercer el propio Bryan Gil en las próximas horas se perfila como la clave fundamental para allanar el camino y forzar una rebaja considerable en las exigencias del club gerundense.
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