La masa social del Sevilla FC, forjada en el orgullo de un vestuario comprometido y acostumbrada a ver a profesionales defender el escudo con absoluta entrega en las épocas más doradas, asiste con preocupación al desgaste de los despachos.
La afición blanquirroja sabe que, para regenerar el proyecto deportivo e iniciar el vuelo, es crucial aligerar la masa salarial y resolver los complicados frentes contractuales que lastran el margen de maniobra en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Uno de los grandes caballos de batalla para la dirección deportiva comandada por José Ignacio Navarro es encontrar un acomodo inmediato a los futbolistas con fichas prohibitivas que no entran en los planes de la entidad.
En este mes de junio de 2026, según confirman fuentes de total solvencia a VamosMiSevillaFC.com, el centrocampista catalán Joan Jordán ha tomado una postura inflexible de cara al inicio del nuevo curso.
El ostracismo absoluto con Luis García Plaza y el pulso comercial en Nervión
A pesar de que el mediocentro apenas disputó 166 minutos oficiales durante toda la pasada campaña, el jugador no tiene la intención de poner facilidades para desvincularse.
Lejos de buscar una salida rápida al encontrarse en su último año de contrato, el futbolista tiene decidido presentarse en la carretera de Utrera el próximo viernes 3 de julio con un propósito idéntico al de los dos anteriores veranos:
-
Regreso al trabajo: Se sumará a las exigentes sesiones físicas de la disciplina sevillista desde el primer día.
-
Competir por un puesto: Su idea fija es convencer al cuerpo técnico y ganarse un hueco en la rotación blanquirroja.
-
Postura económica: El futbolista se muestra muy reacio a perder un solo euro de las cantidades firmadas en su renovación de 2022.
Las fórmulas de José Ignacio Navarro para evitar el castigo al límite salarial
La realidad deportiva dictada por los técnicos es radicalmente opuesta a los deseos del jugador, ya que el entrenador madrileño Luis García Plaza lo ha descartado por completo para su nuevo bloque táctico.
La permanencia del mediocentro en el vestuario, unida a la compleja situación contractual del defensor Tanguy Nianzou, supone un durísimo varapalo para el límite salarial de LaLiga, dificultando la inscripción de los nuevos fichajes.
Por este motivo, las oficinas de Eduardo Dato trabajan a marchas forzadas para articular un acuerdo de rescisión con una rebaja en el porcentaje de sus emolumentos o, en su defecto, localizar un club que asuma una parte de su ficha mediante préstamo.
Aunque el centrocampista se mantendrá firme en el feudo de Nervión, sus agentes escucharán las propuestas de José Ignacio Navarro hasta el cierre definitivo del mercado de fichajes de verano.
Únete a Nuestro Canal de WhatsApp
