El futuro institucional del Sevilla FC vuelve a agitar los cimientos de Nervión en un momento de plena incertidumbre económica y deportiva.
Con la afición pendiente de la estabilidad del proyecto en el Ramón Sánchez-Pizjuán, los movimientos en las altas esferas del accionariado marcan la hoja de ruta de una entidad que continúa siendo un caramelo muy cotizado para los grandes capitales del fútbol mundial.
Los detalles de la oferta multimillonaria rechazada por las familias
El consorcio inversor internacional Riverside Management Group (RMG), ha irrumpido con fuerza en las oficinas hispalenses presentando una propuesta formal que alcanzaba los 420 millones de euros para hacerse con el control total del club.
Según avanza El Confidencial, la operación pretendía adquirir el 85% del paquete accionarial mayoritario mediante una ingeniería financiera dividida en tres ejes clave:
- Inyección directa: Pago en metálico destinado a las familias propietarias del capital social.
- Saneamiento del pasivo: Absorción de la deuda financiera actual que arrastra la entidad.
- Crecimiento futuro: Un préstamo para acometer los fichajes deseados durante el mercado de verano y una posterior ampliación de capital para dotar de liquidez las arcas del club.
Los motivos del ‘no’ de Castro, Del Nido y los grandes accionistas
A pesar de la espectacularidad de las cifras globales, el bloque de control formado por las familias Castro, Carrión, Guijarro, Alés y Del Nido ha decidido desestimar la propuesta de forma rotunda.
Las razón principales del rechazo se centran en que la cuantía neta destinada al pago directo por las acciones resultaba insuficiente tras descontar la deuda.
La oferta, que valoraba al club en esos 420 millones de euros, incluía la deuda, haciendo que cayera hasta los 337 millones de euros sin tener en cuenta el pasivo, lo que equivale a un precio por acción de 3,129 euros, una cantidad similar a la ofertada por Sergio Ramos en mayo.
Además, le habrían exigido a la compañía cotizada estadounidense una cláusula ‘anti-Ramos’ de 5 millones de euros, en caso de que finalmente se echaran atrás en la operación, algo que fue rechazado rotundamente por el grupo americano.
Asimismo, las dudas sobre las garantías financieras de liquidez y los plazos de ejecución planteados por el grupo inversor terminaron por paralizar la firma de la venta.
El capital extranjero mantiene el foco en el Ramón Sánchez-Pizjuán
Este movimiento confirma que la marca Sevilla FC mantiene una enorme atracción en el mercado internacional gracias a su prestigio europeo.
Mientras el accionariado de referencia sigue analizando alternativas que garanticen la viabilidad económica sin perder el control social, la masa social nervionense exige garantías de un proyecto sólido para volver a pelear en la élite.
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