El sevillismo sabe perfectamente que los cimientos de los grandes éxitos europeos siempre se construyen sufriendo bajo el barro de las exigentes pretemporadas.
Los meses de verano no entienden de dinámicas perfectas, sino de acumular carga física, probar sistemas tácticos y asimilar los automatismos de las caras nuevas que buscan ganarse el respeto del Ramón Sánchez-Pizjuán.
Por ello, el resultado en estas fechas pasa a un segundo plano, priorizando el rodaje colectivo a pesar de que las derrotas siempre dejen un sabor amargo en la afición.
Un dominio estéril del Sevilla FC ante el KS Cracovia
Según recoge la crónica oficial del encuentro, el cuadro de Nervión disputó este domingo su segundo test estival con motivo del 120 aniversario del KS Cracovia, cayendo derrotado por 1-0.
El técnico dispuso un dibujo táctico inicial 4-2-3-1 y el equipo sevillista arrancó mandando, rozando el gol con un cabezazo de Isaac Romero tras un buen centro de Juan Iglesias.

Sin embargo, el control territorial no se reflejó en el luminoso, y el bando polaco golpeó primero en su aproximación inicial con un libre directo ejecutado por Hasic desde la frontal del área.
Los andaluces reaccionaron con orgullo antes del descanso, pero la madera evitó el empate al repeler un testarazo de Kike Salas y un potente disparo lejano de Miguel Sierra.
Una tormenta veraniega y la expulsión de Oso en la segunda mitad
Los segundos 45 minutos estuvieron condicionados por factores externos que impidieron ver la propuesta futbolística que busca implantar el vestuario.
Los acontecimientos más destacados del tramo definitivo se resumen en los siguientes puntos:
- Terreno impracticable: Una intensa tormenta de agua de más de media hora dejó el césped en condiciones pésimas.
- Carrusel de cambios: El preparador Luis García Plaza cambió por completo a su once inicial tras cumplirse la primera hora de juego.
- Momento de tensión: El canterano Oso terminó expulsado en un tramo final muy bronco debido a la permisividad del colegiado.
- Ocasión definitiva: El guardameta polaco evitó el empate a dos minutos del cierre tras un gran cabezazo de Jesús Cruz.
- A pesar de las intentonas de Chidera Ejuke y del canterano Nico Guillén, la falta de pegada penalizó a una plantilla que ya piensa en corregir errores para los próximos compromisos.
Únete a Nuestro Canal de WhatsApp
