El sevillismo, una afición que ha pasado de tocar el cielo en Europa a sentir el aliento del abismo en apenas dos temporadas, vive este lunes 6 de abril de 2026 sumido en un pesimismo atroz. La derrota frente al Real Oviedo ha dejado al equipo decimoséptimo, a tan solo 2 puntos del descenso y con una sensación de «equipo muerto» que hiela la sangre en Nervión.
Mientras Luis García Plaza busca soluciones desesperadas en el césped, los focos se desplazan a los despachos, donde el futuro institucional de la entidad se juega en una partida de ajedrez financiero con el fantasma de la Segunda División como invitado de piedra.
Sergio Ramos y el escenario tras la finalización de la «due diligence»
La imagen de Sergio Ramos ayer en la Maestranza, presenciando la vuelta de Morante de la Puebla, no ha pasado desapercibida para un club que aguarda noticias sobre su venta.
Tras finalizar la auditoría profunda (due diligence) el pasado Viernes de Dolores, el grupo inversor liderado por el camero y Five Eleven Capital se prepara para presentar una oferta formal.
Sin embargo, la realidad deportiva ha dinamitado las previsiones iniciales; el desplome del valor de la plantilla y el riesgo real de perder la categoría están obligando a reajustar las cifras de la operación de forma drástica.
Factores que condicionan la oferta de compra por el Sevilla FC:
- Deuda neta: El club arrastra un agujero de cerca de 90 millones de euros, un lastre que cualquier comprador debe asumir.
- Riesgo de descenso: Un club en la categoría de plata pierde drásticamente su atractivo comercial y sus ingresos por televisión.
- Valor de las acciones: Los grandes accionistas ven con temor cómo el precio de sus títulos cae en picado jornada tras jornada.
El pulso por los 450 millones: ¿Realidad o utopía de accionistas?
En el seno del consejo de administración presidido por José María del Nido Carrasco, se mantiene la tesis de que la entidad vale 450 millones de euros. No obstante, fuentes cercanas a la negociación sugieren que la oferta de Sergio Ramos será sensiblemente inferior a esa cifra.
La crisis económica y de resultados deportivos son argumentos de peso para que los compradores exijan una rebaja considerable. La tensión es máxima: si los accionistas rechazan la oferta por baja y el equipo desciende, el valor del club podría ser residual el próximo verano.
Como ya avisamos en exclusiva hace algunas semanas en VamosMiSevillaFC.com, la ruptura de las negociaciones era un hecho que iba a suceder tarde o temprano, debido a la oferta a la baja de unos y la exigencia de los vendedores a no ceder un euro de sus acciones.
Un calendario infernal para evitar la quiebra deportiva
La salvación es la única vía para que el Sevilla FC mantenga un precio de mercado digno y atraiga la inversión necesaria para su reconstrucción. En los próximos días o semanas se espera que llegue la propuesta definitiva a las oficinas de Nervión. El sevillismo aguarda con el corazón en un puño, consciente de que la era de Sergio Ramos y Five Eleven Capital podría ser la única balsa de salvación antes del naufragio total.
El destino del club más laureado del sur de España se decidirá entre el verde del Ramón Sánchez-Pizjuán y las frías cifras de un contrato de compraventa que cada vez parece más lejos de ser firmado.
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