El Sevilla FC se adentra en un túnel de incertidumbre que amenaza con dinamitar los cimientos del proyecto actual. La realidad de la lucha por la permanencia escuece en el alma de la afición.
Con el equipo bloqueado y una sensación de injusticia arbitral constante, el crédito de la dirección técnica ha empezado a agotarse en la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán..
Un inicio de 2026 deficitario para el proyecto de Nervión
La preocupación ha estallado tras analizar los números de las últimas semanas. El conjunto sevillista ha desperdiciado un tramo de calendario que se antojaba propicio para sellar la salvación. El balance de Matías Almeyda en este comienzo de año es alarmante: el equipo solo ha sumado 6 puntos de 21 posibles, a pesar de haber disputado cinco de esos siete encuentros ante su público.
Esta incapacidad para hacerse fuerte en casa, sumada a la inminente sanción que podría alejar al técnico argentino de los banquillos durante 10 partidos, ha reabierto el debate sobre su continuidad.
La directiva se cuestiona ahora si es viable mantener a un entrenador que no podrá dirigir a sus hombres desde la banda en el tramo más crítico de la temporada.
El calendario de la muerte: dos salidas que valen un cargo
El futuro de Matías Almeyda se decidirá en apenas quince días. El club busca un revulsivo que garantice la permanencia antes de que el calendario se vuelva impracticable en mayo. Las próximas estaciones son auténticas finales:
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Visita al Coliseum: Un duelo a vida o muerte ante el Getafe CF de Bordalás.
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El Gran Derbi: El choque ante el Real Betis en La Cartuja el próximo 1 de marzo.
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Duelos directos en casa: Tras las salidas, el equipo recibirá a Rayo Vallecano y Valencia CF.
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Tramo final: El calendario se «empina» con enfrentamientos ante los transatlánticos de la zona alta.
La planta noble busca un revulsivo ante la «persecución arbitral»
La sensación de indefensión ante los arbitrajes de este curso ha calado en el vestuario, pero los dirigentes consideran que el equipo necesita un golpe de timón para no hundirse emocionalmente. La posible sanción por el incidente con Iosu Galech es la excusa perfecta para aquellos que piden un cambio inmediato.
Si el Sevilla FC no logra una imagen competitiva y puntos reales en los duelos ante Getafe y Betis, la dirección deportiva liderada por Antonio Cordón podría verse obligada a ejecutar un relevo en el banquillo, con el fin de que el club no pierda su plaza en la élite del fútbol español en este convulso 2026.

