En los tiempos modernos que atraviesa el fútbol actual, la fiel infantería de Nervión sabe de sobra que las batallas más complejas ya no solo se libran sobre el césped, sino en los despachos de Eduardo Dato, donde la ingeniería financiera se ha convertido en una disciplina indispensable para poder competir en la élite.
Apenas iniciada de forma oficial la ventana de transferencias en este mes de julio de 2026, la secretaría técnica blanquirroja ha sorprendido a todos al anticipar hasta cuatro incorporaciones de golpe.
Según ha revelado una auditoría interna de los contratos a la que ha tenido acceso VamosMiSevillaFC.com, el mánager deportivo José Ignacio Navarro ha ejecutado estas operaciones bajo un mismo patrón contable de agentes libres, aunque el término «coste cero» esconde un importante desembolso económico para las arcas del club.
El impacto real de los fichajes en la masa salarial y la losa de Joan Jordán
A pesar de que la planta noble no ha tenido que abonar ninguna cantidad económica en concepto de traspaso a otros clubes, la realidad es que la llegada de estas cuatro piezas, destinadas en teoría a ser titulares a las órdenes de Luis García Plaza, implica un notable incremento en el gasto corriente.

La inversión obligada para el Fair Play Financiero de LaLiga se desglosa de la siguiente manera:
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El montante de las fichas: La suma de los emolumentos anuales de Jon Guridi, Juan Iglesias, Arouna Sangante y el guardameta Odysseas Vlachodimos alcanza ya los 7 millones de euros.
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La losa más pesada: Para contextualizar las apreturas contables, el centrocampista catalán Joan Jordán consume él solo una cifra superior a esos 7 millones si se suma su salario y la amortización pendiente.
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El caso de la retaguardia: En una situación financiera similar de enorme gravedad se encuentra el central francés Tanguy Nianzou, cuyo coste anual sigue lastrando el margen de maniobra de la entidad.
Todos en venta para poder inscribir a las caras nuevas antes del debut liguero
La prioridad absoluta en los despachos de Eduardo Dato radica en conseguir con urgencia el suficiente espacio salarial para poder inscribir a los nuevos refuerzos y tramitar sus fichas federativas.
Ante esta asfixia económica, la dirección deportiva ha colocado el cartel de transferible a prácticamente la totalidad de los componentes del vestuario profesional, escuchando cualquier propuesta que suponga una inyección de liquidez inmediata.
Entre los principales activos comerciales con los que se espera hacer caja figuran el extremo suizo Rubén Vargas y el cotizado ariete nigeriano Akor Adams.
Asimismo, la planta noble no descarta hacer un doloroso sacrificio con las perlas de la carretera de Utrera, abriendo la puerta de salida a todos los canteranos y especialmente al lateral izquierdo Oso, cuyo traspaso internacional comenzará a ejecutarse de inmediato si no se desbloquea su renovación en los próximas días.
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