El Sevilla FC vive días de una angustia doble que atenaza el corazón de Nervión. Mientras el primer equipo lucha sobre el césped por frenar una hemorragia deportiva que amenaza con el abismo, en los despachos nobles del Ramón Sánchez-Pizjuán se libra una batalla financiera de cifras astronómicas.
La estabilidad de una institución centenaria parece hoy supeditada a un tablero de ajedrez donde el sentimiento queda en segundo plano frente al valor del parqué.
El parón de los americanos y la irrupción de Sergio Ramos
Tras el inesperado retroceso del fondo estadounidense que lideraba las negociaciones, el proceso de venta ha regresado a la casilla de salida. Esta situación obliga a cualquier nuevo postor a iniciar desde cero un periodo de exclusividad para realizar una Due Diligence exhaustiva. En este escenario de incertidumbre, la figura de Sergio Ramos emerge con una fuerza inusitada.
El camero, según informaciones internas que maneja el entorno de la propiedad, trabaja intensamente entre bambalinas. Sergio Ramos sigue aunando voluntades y sumando poder con el respaldo de un potente grupo inversor, decidido a tomar las riendas del club de su vida para evitar un colapso irreversible.

Las exigencias económicas que frenan la venta de Nervión
A pesar del interés de los compradores, existe un muro infranqueable: las pretensiones económicas de los actuales máximos accionistas. La negociación se encuentra actualmente bloqueada por los siguientes factores:
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Precio por título: Los vendedores exigen un mínimo de 3.000 euros por acción.
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La incógnita de la deuda: La auditoría realizada por los anteriores postores ha arrojado dudas sobre el pasivo real de la entidad.
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Oferta de Sergio Ramos: Su propuesta rondaría los 400 millones de euros para adquirir el 85% del capital, incluyendo la asunción de la deuda, pero por debajo de los 3.000 euros por título.
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La Tercera Vía: Los empresarios sevillanos Antonio Lappí y Federico Quintero presentaron la única oferta oficial hasta la fecha, cifrada en 2.500 euros por acción.
El riesgo de un descenso que devaluaría las acciones
El tiempo juega en contra de los actuales rectores del Sevilla FC. Mientras los grandes paquetes accionariales se enrocan en sus exigencias monetarias, el equipo coquetea peligrosamente con la Segunda División. Los expertos financieros advierten que, si se consuma el desastre deportivo, el valor de los títulos no alcanzaría ni la mitad de lo que se reclama actualmente en las reuniones privadas.
La inquietud del grupo de Sergio Ramos radica precisamente en conocer con detalle si la deuda es superior a la declarada oficialmente (90 millones de euros más préstamo CVC). Si la situación financiera es más grave de lo previsto, los compradores locales e internacionales bajarían sus propuestas, dejando a los actuales propietarios con un club devaluado y una masa social en pie de guerra por la gestión de la crisis.
