El Sevilla FC se enfrenta a un abismo que va mucho más allá de lo puramente deportivo. Tras años de opulencia, noches de Champions League y celebraciones en la Puerta Jerez, la realidad actual es un bofetón de crudo realismo.
El fantasma de la Segunda División no solo amenaza con borrar al club del mapa de la élite, sino que arrastra consigo una tormenta económica que podría hipotecar el futuro de la entidad nervionense durante décadas.
El drama de los derechos de televisión y los ingresos
La caída de categoría supondría un hachazo financiero sin precedentes. Según los datos actuales, el Sevilla FC ha percibido este curso cerca de 65 millones de euros por derechos televisivos.
En caso de descenso, esta cifra se desplomaría de forma dramática, ya que el 90% de los ingresos del fútbol profesional se concentran en Primera División, dejando apenas un 10% a repartir en la categoría de plata.
A esta reducción de ingresos se le suma una gestión de plantilla que el propio presidente, José María del Nido Carrasco, calificó como un lastre insostenible durante la pasada Semana Santa.
El dirigente fue tajante al afirmar: «Del coste total, tenemos 30 millones que no juegan de manera habitual. Es el escenario en el que me toca moverme para garantizar la supervivencia».
Contratos blindados: Nianzou, Marcao y Joan Jordán en el foco
El gran problema para el director deportivo Antonio Cordón y los servicios jurídicos es la ausencia de cláusulas de salvaguarda.
Según ha confirmado ABC de Sevilla, ningún contrato de la actual plantilla incluye cláusulas liberatorias o de rebaja salarial por descenso.
Estos acuerdos se firmaron en la «era Lopetegui«, cuando el club peleaba por la Liga y la realidad de un descenso era impensable.
Los nombres que más preocupan por su alta ficha y escaso rendimiento son:
- Tanguy Nianzou: Con contrato de larga duración y una inversión millonaria.
- Marcao: Lastrado por las lesiones y con uno de los salarios más altos.
- Joan Jordán: Vinculado al club hasta junio de 2027.
- Rafa Mir: Actualmente cedido, pero cuyo coste sigue computando en el límite salarial global.
Negociación colectiva: la última bala de los servicios jurídicos
Ante la imposibilidad de asumir salarios de «Champions» en Segunda División, el Sevilla FC se vería obligado a iniciar una negociación colectiva bajo la legislación laboral vigente en España.
El objetivo sería pactar una rebaja salarial porcentual con los futbolistas para evitar la quiebra técnica de la institución.
Sin cláusulas de descenso, la viabilidad del club quedaría en manos de la «buena voluntad» de los jugadores para renegociar sus emolumentos.
Todo esto ocurre mientras el equipo de Luis García Plaza se prepara para las cinco finales que restan, empezando por el duelo vital ante la Real Sociedad, donde no solo se juega el honor, sino la propia existencia económica del Sevilla FC.
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