Tras la caótica salida de Matías Almeyda, quien se siente «traicionado» por unos dirigentes que le prometieron continuidad horas antes de su cese, la llegada de Luis García Plaza ha aportado la cordura necesaria sobre el césped.
Sin embargo, la estabilidad del técnico madrileño parece tener fecha de caducidad, dejando claro que en el Ramón Sánchez-Pizjuán la palabra de los mandatarios tiene hoy un valor muy relativo.
Un contrato firmado por exigencia y no por convicción en el técnico
La intrahistoria de la contratación del nuevo preparador esconde matices preocupantes para la estabilidad del club.
Según ha revelado el periodista Óscar Murillo en Estadio Deportivo, la vinculación de Luis García Plaza por lo que resta de curso y una temporada más no responde a una apuesta de futuro de la entidad.
El club aceptó estas condiciones únicamente por ser una exigencia innegociable del entrenador para aceptar el reto de la salvación, y no porque el consejo de administración crea realmente en él para liderar un nuevo ciclo.
Los detalles del plan trazado por la dirección deportiva:
- Objetivo inmediato: La prioridad absoluta es que el equipo selle la permanencia en Primera División.
- La cláusula del «espectáculo»: Solo un final de liga brillante, con varias victorias seguidas, salvaría al técnico.
- Plan de Antonio Cordón: Salvo sorpresa mayúscula, el director deportivo buscará un nuevo entrenador en verano.
- Falta de sintonía: La directiva de José María del Nido Carrasco ya trabaja en un «nuevo proyecto» ajeno al madrileño.
Matías Almeyda y la «traición» de los dirigentes sevillistas
El clima de desconfianza en Nervión se ha visto alimentado por las recientes filtraciones sobre el despido de Matías Almeyda.
El técnico argentino ha confesado a su entorno más cercano sentirse profundamente decepcionado. Tras la derrota ante el Valencia CF, los dirigentes le aseguraron que seguiría en el cargo, solo para comunicarle su destitución a la mañana siguiente.
Esta falta de coherencia es la que, según Óscar Murillo, planea ahora sobre la figura de Luis García Plaza, quien sabe que su silla solo estará segura si logra una comunión «especial» con el vestuario y la grada.
Antonio Cordón prepara el terreno para un cambio en el banquillo
A menos que se produzca la venta del club a corto plazo, Antonio Cordón será el encargado de la planificación de la temporada 2026/2027. En sus oficinas ya se barajan perfiles distintos para iniciar un proyecto desde cero en verano.
El actual entrenador es visto como un «especialista en crisis», un apagafuegos necesario para evitar el desastre del descenso, pero no como la piedra angular del Sevilla FC que viene.
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