El Sevilla FC de finales de los noventa era un equipo forjado en el barro y la exigencia de la Segunda División, un vestuario donde los galones no solo se ganaban con talento, sino con una jerarquía de hierro.
Eran tiempos de un fútbol visceral, donde la tensión por devolver al club a la élite provocaba chispas constantes entre las figuras del plantel. En ese ecosistema, el respeto se ganaba cara a cara, a veces de formas que hoy, en el fútbol moderno, parecerían impensables.
El durísimo cara a cara entre el gaditano y Tsartas
José María Quevedo, conocido por todo el sevillismo como «Mami», ha desvelado un episodio inédito de la temporada 98-99. Durante su participación en el programa El Cafelito con Josep Pedrerol, el exfutbolista recordó su aterrizaje enNervión procedente del Real Valladolid.
Según su relato, apenas llevaba un mes de pretemporada cuando tuvo que marcar territorio ante la gran estrella del equipo: el mediapunta griego Vassilis Tsartas.
Lo que comenzó como una discrepancia táctica en el césped por un balón mal entregado terminó en un altercado de una violencia verbal y física extrema.
😡 “LE COGÍ DEL RABO”.
👉 Mami Quevedo desvela en @CafelitodeJosep que agarró a Tsartas de su miembro en una discusión en la ducha cuando estaba en el Sevilla.
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El «Mago de Atenas», acostumbrado a que el juego orbitara a su alrededor, realizó varios gestos de desprecio que el centrocampista gaditano no estuvo dispuesto a tolerar bajo ningún concepto.
Declaraciones literales: «Como me levantes las manos, te arranco la cabeza»
La discusión se trasladó a la zona de vestuarios, donde la privacidad de las duchas fue testigo de un enfrentamiento que zanjó la relación entre ambos para siempre. Mami Quevedo detalló con una crudeza absoluta sus declaraciones literales sobre cómo abordó a la leyenda helena:
- El conflicto en el campo: «Corté un balón y se lo eché al espacio, pero él lo quería al pie. Me mira y levanta los brazos recriminando».
- El encuentro en las duchas: «Estando en pelotas… le cogí por el rabo y le cogí por el cuello».
- La amenaza definitiva: «Le dije: ‘Como me levantes las manos en un campo de fútbol, te arranco la cabeza'».
- El desenlace: El centrocampista confirmó que, tras ese momento de máxima tensión, Vassilis Tsartas no volvió a realizarle ningún gesto de desprecio.
Un vestuario de leyenda que logró el ascenso
A pesar de estos roces internos, aquel Sevilla FC consiguió el objetivo de regresar a la Primera División en el año 2000. Mami Quevedo y Vassilis Tsartas convivieron profesionalmente dos temporadas, demostrando que el carácter y la competitividad extrema eran el motor de un equipo que se negaba a pasar más tiempo en la categoría de plata. El gaditano partiría después hacia el Rayo Vallecano, dejando tras de sí historias de un vestuario con una personalidad arrolladora.
Hoy, mientras el conjunto de Luis García Plaza se prepara para la trascendental cita del sábado ante el RCD Espanyol, estas anécdotas cobran valor para entender la importancia del respeto y el liderazgo.
Con el director deportivo Antonio Cordón buscando recuperar esa «mística» de Nervión, el sevillismo recuerda con nostalgia a aquellos jugadores que, para bien o para mal, se dejaban la vida (y la cabeza) por el escudo.
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