Inquietud en el Sevilla: En Nervión no suena el teléfono

El Sevilla FC atraviesa uno de los inviernos más gélidos de su historia reciente en los despachos de Nervión.

Aquella entidad que asombró al mundo con su capacidad para generar plusvalías millonarias se enfrenta hoy a un mercado paralizado, donde el silencio de los teléfonos amenaza con bloquear la planificación deportiva de una temporada que no admite más errores.

La inquietud de Antonio Cordón ante la ausencia de ofertas

La dirección deportiva, liderada por Antonio Cordón, ha revelado por vía interna una realidad que empieza a generar nerviosismo en la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán. Según ha informado Estadio Deportivo,  pesar de contar con activos valiosos, el club aún no ha recibido ninguna propuesta formal por sus principales baluartes en este mercado de enero de 2026.

En el club son plenamente conscientes de que el valor de mercado de sus futbolistas no es el mismo ahora que durante la ventana de verano. Salvo que un club con gran potencial económico se desmarque con una oferta fuera de mercado por necesidad urgente, el Sevilla FC se encuentra en una posición de debilidad manifiesta.

Antonio Cordon en sala de prensa

Los pretendientes juegan con la urgencia económica de Nervión

El problema no es la falta de interés, sino la estrategia de los compradores. Diversas fuentes cercanas a la negociación confirman que los pretendientes europeos no son ajenos a las urgencias financieras del club hispalense. Esta situación provoca que los clubes interesados utilicen los siguientes factores para presionar a la baja:

  • Necesidad de ingresos: Los rivales saben que el Sevilla necesita liquidez inmediata para acudir al mercado.

  • Límite salarial: La presión de LaLiga sobre el margen de plantilla es un secreto a voces en el fútbol europeo.

  • Factor tiempo: Cuanto más se acerque el 31 de enero, menor será el precio de salida de los jugadores para facilitar su marcha.

Un escenario peligroso para los activos de la plantilla

La parálisis actual supone un riesgo deportivo evidente para el esquema de Matías Almeyda. Sin ventas, no hay fichajes, y sin fichajes, la plantilla no puede paliar las carencias detectadas en la primera vuelta. La única esperanza en Nervión es que se produzca un efecto dominó en las grandes ligas que obligue a algún equipo a realizar una propuesta inesperada.

Mientras tanto, la cotización de los puntales sevillistas sigue en el aire. La directiva se debate entre malvender a sus figuras para obtener «músculo» financiero o aguantar con lo que hay de aquí a final de temporada.

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