Indignación con el Audio-VAR del polémico penalti de Carmona

​El Sevilla FC vive sus horas más bajas tras una derrota que ha hecho saltar todas las alarmas en la planta noble del Sánchez-Pizjuán. Lo ocurrido en Son Moix no fue solo un tropiezo deportivo, sino una caída estrepitosa que deja al proyecto de Matías Almeyda en una situación límite.

La indignación del sevillismo, acostumbrado a cotas mucho más altas, nace de una imagen de impotencia que se vio agravada por una decisión arbitral incomprensible.

El VAR señala un penalti polémico sobre Carmona

​El encuentro comenzó condicionado por una acción que marcaría el desarrollo de la primera mitad. En una jugada fortuita, el colegiado señaló una pena máxima contra el Sevilla FC por una supuesta infracción de Carmona.

La realidad de las imágenes muestra que el canterano se encontraba de espaldas cuando el atacante del Mallorca golpeó su tobillo y acabó tropezando.

​Pese a que el árbitro de campo tenía una visión perfecta y no apreció nada punible inicialmente, la intervención del VAR resultó decisiva.

Tras revisar la jugada en el monitor desde varios ángulos, se decretó un penalti que los medios oficiales del club y la expedición sevillista han calificado de «injusto e inexistente».

Una debacle defensiva que no admite excusas arbitrales

​Aunque la indignación por el arbitraje es absoluta, el análisis interno es mucho más crudo. El Sevilla FC logró reaccionar momentáneamente, pero la segunda parte fue un auténtico calvario.

El equipo de Matías Almeyda encajó tres goles tras el descanso, firmando un 4-1 que refleja graves carencias de intensidad y orden táctico. Los puntos clave del desastre fueron:

  • Acción del penalti: El polémico derribo de Carmona que abrió el marcador.
  • Resultado final: Un 4-1 doloroso que acerca peligrosamente el descenso.
  • Fragilidad defensiva: Tres goles concedidos en apenas 45 minutos de juego.
  • Consecuencia: Alarma total ante la falta de capacidad de reacción del grupo.

Análisis de los audios del VAR en Son Moix

​La controversia no cesa y se ha incrementado con la difusión de los audios entre el colegiado principal y la sala VOR, ya que se corrigió una decisión que parecía clara en directo.

La sensación en el entorno de Antonio Cordón es de indefensión, pero impera la necesidad de hacer autocrítica: más allá de los errores externos, recibir cuatro goles ante un rival directo es una herida difícil de cerrar.

​El Sevilla FC regresa hoy mismo a los entrenamientos para preparar la siguiente final, sabiendo que el crédito se agota y que la imagen ofrecida ayer no representa la historia del escudo.

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