Antonio Cordón tuvo que salir públicamente este martes, para dar explicaciones de la situación que vive el equipo e intentar que todos remen en la misma dirección en los últimos partidos que quedan.
La situación clasificatoria es dramática, fruto precisamente de una planificación nefasta llevada a cabo por el Director de Fútbol en su primer proyecto para el Sevilla FC.
Ventas de jugadores fundamentales por importes muy por debajo del valor de mercado y refuerzos que no han estado a la altura, es el resumen que se puede hacer de su primer año en la entidad sevillista.
De los siete fichajes firmados por el mánager pacense, sólo Vlachodimos ha mostrado un nivel interesante, mientras que el resto ha pasado desapercibido o directamente ni ha jugado, como es el caso de Fabio Cardoso.

El caso Fabio Cardoso y la sombra de Jorge Mendes en Nervión
El central luso ha pasado prácticamente desapercibido, alimentando las sospechas de que su contratación fue un movimiento estratégico vinculado al agente Jorge Mendes tras la salida de Stanis Idumbo al Mónaco.
El último en señalar esta falta de nivel ha sido Luis García Plaza, quien no dudó en descartarlo para el vital encuentro ante Osasuna.
Luis García Plaza sentencia los fichajes de la dirección deportiva
La falta de confianza del entrenador en la labor de Antonio Cordón quedó patente en el último once titular. En el choque de Pamplona, solo el portero griego y el delantero francés tuvieron minutos, dejando claro que el resto de los refuerzos no cuentan para la batalla por la salvación.
Esta nula aportación de las caras nuevas ha convertido al Sevilla FC en un firme candidato al descenso, algo a lo que ha contribuido de manera esencial el mánager pacense.
