El Sevilla FC atraviesa una de las crisis más profundas y dolorosas de su historia moderna. En Nervión la afición asiste hoy con incredulidad a una caída libre que parece no tener fin.
Con el equipo coqueteando peligrosamente con los puestos de Segunda División, el sentimiento de desamparo institucional crece ante una deriva deportiva que amenaza con destruir los cimientos de una entidad centenaria.
El alarmante hundimiento deportivo del equipo de Matías Almeyda
La realidad de los números es devastadora y ha encendido todas las alarmas en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El conjunto dirigido por Matías Almeyda ha entrado en una espiral negativa que ya suma tres derrotas consecutivas en Liga, cuatro si añadimos la reciente eliminación en la Copa del Rey.
La estadística que más asusta al sevillismo es la obtención de apenas 7 puntos de los últimos 33 posibles, una dinámica propia de un equipo condenado al descenso.
Para agravar la situación, la enfermería no da tregua. La reciente recaída de Rubén Vargas, el hombre más determinante en la parcela ofensiva, le mantendrá fuera de los terrenos de juego durante dos meses más, dejando el ataque en una situación de precariedad absoluta.

El inmovilismo de Antonio Cordón bajo la lupa del sevillismo
En el centro de todas las críticas se encuentra el Director Deportivo, Antonio Cordón. Tras llegar con la etiqueta de salvador y experto en fórmulas imaginativas para reflotar clubes en decadencia, su primer proyecto está tocando fondo.
El aficionado sevillista empieza a cuestionar su papel y si el club no podría ahorrarse su salario, como hizo con el Director General, especialmente tras comprobar que la gran mayoría de sus apuestas veraniegas no han funcionado.
Estos son los puntos que más preocupan al entorno del club:
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Fichajes bajo examen: De las incorporaciones estivales, solo Odysseas Vlachodimos y Batista Mendy logran un aprobado muy ajustado.
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Bloqueo en el mercado: El club mantiene el discurso de «no fichar sin vender», paralizando cualquier llegada de refuerzos.
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Falta de autoridad: Muchos seguidores se preguntan dónde están los contactos y la red de influencias que prometía el mánager a su llegada.
La última esperanza: el regreso de los internacionales nigerianos
Ante la falta de «músculo» financiero para acudir al mercado de enero, la directiva ha trasladado a Matías Almeyda que su principal refuerzo será la vuelta de los internacionales.
El técnico argentino, que sigue reclamando urgentemente delanteros, tendrá que conformarse con recuperar efectivos que han estado fuera por compromisos internacionales.
Se espera que los jugadores nigerianos estén disponibles para el trascendental choque en casa ante el Athletic Club. No obstante, esta solución parece insuficiente para una grada que exige movimientos de calado a Antonio Cordón antes de que la sangría de puntos sea irreversible.
La sombra de la Segunda División ya no es una hipótesis, sino una amenaza real que el club debe frenar antes del 31 de enero.
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