La estabilidad defensiva ha sido históricamente el pilar de los grandes éxitos del Sevilla FC, una zona donde la exigencia de Nervión nunca ha perdonado la falta de regularidad.
Los aficionados blanquirrojos añoran la solidez de zagueros contundentes y fiables que lideraban el equipo sin fisuras.
En pleno proceso de reconstrucción de la plantilla para el nuevo curso, la zaga vuelve a convertirse en el gran dolor de cabeza de la dirección deportiva debido al infortunio crónico de uno de sus efectivos.
El nuevo edema en el cuádriceps tras el calvario del escafoides
La planificación deportiva liderada por José Ignacio Navarro venía recibiendo grandes elogios tras cerrar la llegada de Odisseas Vlachodimos y encarrilar la salida de Tanguy Nianzou.
Sin embargo, la pretemporada ha arrancado con un alarmante jarro de agua fría en la enfermería blanquirroja. Intentar contar con Marcao esta temporada se puede considerar como su primer gran error.
El central brasileño, quien teóricamente entraba en los planes del técnico para el próximo curso, ha vuelto a romperse físicamente. Según ha informado VamosMiSevillaFC.com, el defensor encara un nuevo proceso de recuperación médica tras confirmarse el peor de los diagnósticos:
- La nueva lesión: Sufre un edema en el cuádriceps que le impedirá ejercitarse con el grupo.
- Tiempo estimado de baja: Los servicios médicos estiman que estará fuera de los terrenos de juego alrededor de un mes.
- El antecedente previo: El futbolista venía de perderse toda la segunda vuelta de la pasada campaña por una grave rotura de escafoides.
Los errores groseros y las duras sanciones que penalizan al club
El malestar en el Ramón Sánchez-Pizjuán con el rendimiento del zaguero no se limita únicamente a su alarmante historial clínico.
Su falta de ritmo competitivo le ha llevado a protagonizar graves fallos de concentración y un exceso de contundencia que ha costado puntos vitales al equipo en momentos clave.
Los aficionados recuerdan con frustración sus episodios más polémicos sobre el césped a lo largo de este año, donde destacan los siguientes desajustes defensivos y disciplinarios:
- Sanción de seis partidos: Ocurrida a principios de año tras proferir graves insultos a un árbitro.
- Penaltis bochornosos: Varias penas máximas cometidas por precipitación en el área propia.
- Entradas brutales: Acciones desmedidas que debilitaron al equipo y mermaron su nivel de élite.
El contrato hasta junio de 2028 dificulta su rescisión inmediata
Ante este panorama, la continuidad del defensor bajo las órdenes de Luis García Plaza parece insostenible para la exigencia del club.
La secretaría técnica considera prioritario encontrarle un destino de salida o intentar alcanzar un acuerdo para ejecutar la rescisión contractual definitiva de cara a la próxima temporada.
La operación, no obstante, asoma compleja en los despachos de Nervión debido a las condiciones de su vinculación. El brasileño tiene firmado un contrato de larga duración hasta junio de 2028.
Esta vinculación se extendió en su día tras un acuerdo para rebajar su sueldo anual a cambio de más años de duración, una estrategia económica que buscaba reducir su impacto inmediato en el margen salarial del primer equipo.
Únete a Nuestro Canal de WhatsApp

