El Sevilla FC se enfrenta a una de las semanas más oscuras de su historia reciente, con el equipo asomado al precipicio de la Segunda División y una fractura social que parece no tener retorno. Lo que antaño era un fortín de alegrías europeas, hoy es un polvorín donde la gestión de la directiva ha agotado la paciencia del sevillismo.
La palabra «dimisión» ya no es un grito aislado, sino un clamor unánime que retumba en cada rincón de Nervión mientras se espera la «final» ante la Real Sociedad.
El desafío del presidente ante la exigencia de Biris Norte
A pesar del ambiente irrespirable y la exigencia directa de Biris Norte, secundada por gran parte de la masa social, José María del Nido Carrasco ha tomado una decisión firme.
Según fuentes cercanas al club, el presidente hará caso omiso a las peticiones de la grada y tiene previsto ocupar su asiento en el palco del Ramón Sánchez-Pizjuán este lunes 4 de mayo de 2026.
Esta postura de «normalidad» choca frontalmente con el cerco que se estrecha sobre el consejo.
La hostilidad es tal que varios cargos directivos han recibido instrucciones de seguridad para no acudir a actos de peñas, evitar el autobús oficial e incluso renunciar a bajar al césped en homenajes institucionales para evitar incidentes mayores.
Un palco desierto y la renuncia de consejeros clave
La presión no solo es sonora; está teniendo efectos directos en el organigrama del club. Mientras el rendimiento deportivo y económico se desploma, el miedo ha calado en parte de la planta noble.
La situación ha llegado a puntos críticos con amenazas en domicilios privados y terminales móviles, provocando una desbandada silenciosa en el palco:
- Carolina Alés: La consejera ya ha optado por no acudir al estadio para evitar la presión ambiental.
- Consejo de Administración: Varios miembros han reducido su exposición pública por temor a las represalias.
- Seguridad reforzada: Se prevé un despliegue especial de la Policía para las salidas y accesos al estadio este lunes.
El fin de una era: El escenario que adelanta Radio Sevilla
Aunque Del Nido Carrasco prometió en su investidura convencer a los escépticos con su gestión, la realidad ha dictado una sentencia muy distinta.
Tal y como informó Radio Sevilla, la situación es insostenible y el club ya trabaja en un escenario de futuro donde él no figure como máximo mandatario.
Independientemente de si el equipo de Luis García Plaza logra la permanencia o cae al pozo de la Segunda División, el hartazgo de los accionistas y abonados parece haber dictado sentencia. Con la sombra de la venta a Five Eleven Capital y la figura de Sergio Ramos en el horizonte, el ciclo actual se da por amortizado.
El partido ante la Real Sociedad no solo decidirá tres puntos vitales, sino que medirá si el palco es capaz de resistir un clima que muchos ya califican como de «pre-guerra» civil sevillista.
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