El Sevilla FC logró este viernes su tercera victoria del campeonato liguero tras imponerse por 1-0 al Valencia CF en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.
El conjunto dirigido por Luis García Plaza rentabilizó al máximo una acción estratégica a balón parado en los últimos minutos para amarrar un triunfo trabajado que les permite situarse con 10 puntos de 15 posibles en este arranque de curso.
Tercer triunfo de la temporada en Nervión para consolidar el gran arranque liguero
El bloque hispalense sumó tres puntos fundamentales en casa para mantenerse en la zona noble del campeonato.

La efectividad en el área rival y la firmeza defensiva del colectivo permitieron amarrar un resultado ajustado frente a un rival urgido de puntos.
El balón parado como recurso decisivo para desatascar un duelo igualado
La pizarra de Luis García Plaza volvió a marcar la diferencia en el Ramón Sánchez-Pizjuán:
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Efectividad estratégica: Un certero remate tras un envío lateral a balón parado en el minuto 81 sirvió para batir a Dimitrievski y sellar la victoria local.
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Control del tramo final: Tras ponerse por delante, el cuadro de Nervión supo cerrar las líneas y gestionar el tiempo añadido sin pasar apuros.
La contundencia de Kike Salas-Castrín y la fiabilidad de Agoumé y Fofana en la medular
A diferencia de lo vivido la pasada campaña, la escuadra sevillista ha ganado un empaque defensivo notable.
Se nota la jerarquía de la pareja de centrales formada por Kike Salas y Castrín, sostenida por delante por el despliegue de Lucien Agoumé y Fofana, un doble pivote que dota de gran fiabilidad defensiva y equilibrio al equipo.
Gracias a este blindaje, el Valencia únicamente fue capaz de realizar tres disparos en los noventa minutos —uno de ellos estrellado en el larguero en un mano a mano aislado—, confirmando el cerrojo de un Sevilla que encaja menos goles y concede un volumen de llegadas muy reducido
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