El Sevilla FC se prepara para la batalla más dramática de su historia reciente. En un Sánchez-Pizjuán que ha pasado de celebrar títulos europeos a temblar ante el abismo de la Segunda División, la desconexión entre la grada y el palco es total.
Mientras el grupo de animación Biris Norte y las peñas intentan liderar un rescate emocional para suplir la falta de fútbol sobre el césped, la directiva mantiene un pulso que eleva la presión ambiental hasta niveles insoportables.
El desplante de la directiva al clamor popular
A pesar del durísimo comunicado emitido por Biris Norte, en el que se pedía un gesto de humildad a la planta noble, el presidente José María del Nido Carrasco no tiene intención de variar su hoja de ruta.
Según fuentes cercanas a la entidad, el máximo dirigente acudirá al palco el próximo lunes frente a la Real Sociedad, ignorando la petición de «un paso al lado» que reclama un amplio sector del sevillismo.

La decisión de no plegarse a las exigencias del colectivo ultra responde también a motivos de seguridad.
La directiva entiende que secundar oficialmente iniciativas de un grupo bajo estricta vigilancia por la Policía y la Subdelegación del Gobierno podría acarrear sanciones institucionales, una postura que también comparte el vicepresidente Pepe Castro.
Un palco bajo la lupa: Presencias y ausencias clave
La fractura en el consejo de administración no solo es externa, sino que se refleja en la propia asistencia al estadio. Mientras el equipo de Luis García Plaza se juega la permanencia, el compromiso de los directivos es dispar:
- José María del Nido Carrasco: Confirmada su presencia; descarta cualquier cambio en la gestión inmediata.
- Pepe Castro: Mantendrá su lugar habitual en el palco, alineado con la postura del presidente.
- Jordi Marín: El consejero más activo en redes, quien ya avaló la llegada de Akor Adams, será otro de los fijos para presenciar la «final».
- Otros directivos: Se ausentan con frecuencia del estadio, un síntoma de la descomposición interna que vive el club este mayo de 2026.
Ambiente infernal y seguridad reforzada en Nervión
El clima de tensión ha obligado a extremar las precauciones en los accesos y salidas del Ramón Sánchez-Pizjuán. La afición ha decidido «coger las manijas» del equipo ante la falta de liderazgo, pero la negativa del palco a ceder terreno asegura una noche de protestas sonoras.
El objetivo de las peñas es que la energía se centre en apoyar a los jugadores durante los 90 minutos, dejando las pañoladas contra Del Nido Carrasco para los tiempos muertos.
El director deportivo, Antonio Cordón, observa con preocupación cómo la inestabilidad institucional podría afectar definitivamente a una plantilla joven y moralmente hundida que necesita, más que nunca, un entorno de paz para salvar la categoría.
Únete a Nuestro Canal de WhatsApp