El Sevilla FC vive un terremoto institucional sin precedentes. Lo que parecía un simple rumor de mercado se ha convertido en una guerra abierta entre el palco y una leyenda del club.
El presidente José María del Nido Carrasco ha roto su silencio para confirmar que él mismo ha bloqueado el regreso del camero en este mercado de invierno, desatando una tormenta que mezcla sentimientos y negocios a partes iguales.
El fondo Five Eleven Capital y el período de exclusividad
La razón oculta tras este veto no es deportiva, sino puramente empresarial. Según ha confirmado el propio presidente, Sergio Ramos, junto al potente fondo de inversión Five Eleven Capital, se encuentra actualmente en un periodo de exclusividad para la compra del Sevilla FC.
La posibilidad de que un jugador en activo sea, al mismo tiempo, el máximo accionista y dueño de la entidad ha generado un conflicto de intereses que Del Nido Carrasco no está dispuesto a permitir.

»Ha sido una decisión mía», sentenció el mandatario, dejando claro que el regreso de Ramos como defensa es incompatible con su rol de aspirante a comprador de la sociedad blanquirroja.
Una venganza familiar que dura veinte años
Hay que retroceder hasta agosto de 2005 para encontrar otro conflicto entre el camero y otro Del Nido. La herida que se abrió hace dos décadas entre la familia Del Nido y el futbolista sigue sangrando:
- El origen del conflicto: José María del Nido Benavente (padre del actual presidente) señaló a Ramos por forzar su salida al Real Madrid mediante el pago de la cláusula.
- La verdad económica: La realidad años después confirmó que no fue un «clausulazo», sino un traspaso pactado por 27 millones de euros.
- El hijo toma el relevo: Veinte años después de aquel choque, es el hijo quien le cierra las puertas de Nervión al central de Camas.
La obligada negociación con José María del Nido Benavente
El camino de Sergio Ramos para hacerse con el control del Sevilla FC no será sencillo. Pese al veto del actual presidente, el jugador y el fondo Five Eleven Capital tendrán que sentarse a negociar obligatoriamente con José María del Nido Benavente.
El padre del actual dirigente sigue siendo el máximo accionista de la entidad y la pieza clave para que cualquier operación de venta llegue a buen puerto.
En los próximos diez días se espera que este periodo de exclusividad arroje luz sobre el futuro del club. El sevillismo observa con asombro cómo la historia se repite: el mismo hombre que salió señalado por la puerta de atrás hace veinte años, podría volver ahora para ser el jefe.
Únete a Nuestro Canal de WhatsApp
