El Sevilla FC camina sobre el alambre en una temporada que ya coquetea con la tragedia deportiva. Tras una semana negra donde se hincó la rodilla ante el Levante y se sufrió una derrota agónica en el último suspiro frente a Osasuna de Pamplona, la parroquia de Nervión observa con pavor el abismo de la Segunda División.
La esperanza que trajo el relevo en el banquillo se desvanece, dejando la sensación de que el equipo ha involucionado respecto a la etapa de Matías Almeyda.
La postura oficial de Antonio Cordón ante la crisis
A pesar del incendio social, la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán intenta transmitir una calma que pocos comparten.
Según ha informado COPE Sevilla y ha refrendado el periodista Gonzalo Tortosa de El Chiringuito, la intención inicial del club es que Luis García Plaza dirija el próximo encuentro ante la Real Sociedad.

En una demostración de respaldo público, José Ignacio Navarro, mano derecha del director deportivo Antonio Cordón, aseguró tras el último traspié que el cese del técnico no está sobre la mesa de forma inmediata. Sin embargo, la sombra de los precedentes recientes nubla esta aparente estabilidad institucional.
Cónclave de urgencia en Nervión: los escenarios posibles
La cúpula del club no se quedará de brazos cruzados mientras el equipo se desangra en la clasificación. Se han programado reuniones de alto nivel entre el presidente, Antonio Cordón y el propio entrenador para analizar la falta de reacción del vestuario. Los puntos críticos de este análisis son:
- El «Efecto Plaza» inexistente: Los datos confirman que el equipo está peor que con el técnico anterior.
- Precedente de Almeyda: Al argentino se le ratificó horas antes de su fulminante despido tras una reunión similar.
- El factor vestuario: Evaluar si los jugadores aún creen en el discurso del técnico actual.
- Calendario letal: El próximo duelo ante la Real Sociedad se perfila como una final definitiva.
La sombra del despido planea sobre el banquillo
Aunque el mensaje oficial es de continuidad, el entorno del Sevilla FC sabe que en el fútbol actual la palabra «ratificación» suele ser el preámbulo de un adiós. La gestión deportiva de Antonio Cordón se enfrenta a su examen más difícil este abril de 2026.
La realidad es que, si en las próximas reuniones de trabajo no se aprecia un plan de choque convincente, no se puede descartar un nuevo giro de timón.
La prioridad absoluta es salvar la categoría y evitar una quiebra económica que sería irreversible en caso de caer al pozo de la división de plata.
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