La victoria del pasado sábado ante el Athletic Club de Bilbao no solo supuso tres puntos vitales para el Sevilla FC, sino que reivindicó el valor de la carretera de Utrera.
En un contexto de máxima necesidad, donde las lesiones han diezmado la planificación de Antonio Cordón, la cantera ha dado un paso al frente para defender un escudo que conocen desde niños.
El resurgir de Manu Bueno en un centro del campo bajo mínimos
Tras cuatro partidos consecutivos sin pisar el césped, Manu Bueno volvió a tener minutos de calidad bajo las órdenes de Matías Almeyda. El joven centrocampista aportó la pausa y el equilibrio necesarios en un tramo del encuentro donde el equipo sufría para amarrar el resultado.
A pesar de las dudas sobre si estos canteranos están listos para la élite, futbolistas como Kike Salas, Isaac Romero, Juanlu y Carmona demostraron que el compromiso suple cualquier falta de experiencia. Incluso los debutantes Oso y el propio Manu Bueno se dejaron la piel en un Sánchez-Pizjuán entregado a los suyos.

La situación contractual y el límite salarial de Nervión
El futuro del mediocentro jerezano ha sido objeto de debate interno durante todo el mes de enero.
Con contrato en vigor hasta junio de 2027, el club se planteó su salida para liberar espacio en la plantilla, aunque su situación presenta matices económicos particulares:
- Masa salarial: El jugador apenas ocupa espacio en el Límite Salarial, por lo que su salida no generaría un gran margen para nuevos fichajes.
- Falta de ofertas: A día de hoy, no existe un movimiento firme de otros clubes para hacerse con sus servicios en este mercado de invierno.
- Necesidad de efectivos: Las constantes bajas obligan al cuerpo técnico a mantener piezas de refresco para el exigente calendario de febrero.
Un giro de guion inesperado en la última semana de mercado
Según fuentes internas del club, la continuidad de Manu Bueno hasta el próximo verano es el escenario más probable.
Sin embargo, en el Sevilla FC nada es definitivo hasta el cierre del periodo de traspasos. El club le ha transmitido al jugador que su destino está en manos de Matías Almeyda.
Si la dirección deportiva no logra encontrar refuerzos de garantías en un mercado invernal sumamente complejo, el canterano seguirá siendo una pieza útil para las rotaciones del técnico argentino. Solo un giro drástico en los últimos días de enero podría forzar una salida que, por ahora, parece congelada.
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