El hogar del sevillismo, el templo de Nervión, representa el corazón y el alma de una afición que ha visto crecer su leyenda entre sus gradas.
En tiempos de incertidumbre institucional y rumores de venta, el temor a un traslado forzoso a la Cartuja o a la pérdida de las raíces urbanísticas del club ha mantenido en vilo a miles de fieles que defienden la identidad histórica de la entidad.
La actualización de los Estatutos del club para frenar la especulación
La asociación Accionistas Unidos ha anunciado a través de sus canales oficiales un paso definitivo para la estabilidad patrimonial del Sevilla Fútbol Club.
A petición de este colectivo, la entidad de Nervión ha actualizado en su web oficial el texto de los artículos 18 bis y 33 de sus estatutos sociales.
Esta reforma formaliza legalmente la enmienda que fue aprobada originalmente durante la Junta General de Accionistas del 29 de diciembre de 2022.
A partir de este momento, cualquier intento de especulación urbanística por parte de un hipotético comprador extranjero queda completamente bloqueado en los despachos.
Las condiciones legales para poder vender el Ramón Sánchez-Pizjuán
La nueva redacción estatutaria establece un blindaje férreo que impide que el consejo de administración tome decisiones unilaterales sobre los activos esenciales de la sociedad, exigiendo mayorías casi inalcanzables:
- Voto cualificado: Será obligatorio el respaldo de las tres cuartas partes del Capital Social total de la entidad.
- Masa accionarial: Se requiere un mínimo de 77.601 acciones a favor para validar cualquier movimiento.
- Convocatorias: Este requisito legal será estrictamente necesario tanto en primera como en segunda convocatoria de la junta.
Protección absoluta para la Ciudad Deportiva y la identidad del club
El blindaje normativo articulado por Accionistas Unidos no solo preserva el feudo sevillista, sino que se extiende a todo el patrimonio histórico e inmobiliario de la institución.
El texto del artículo 18 bis prohíbe de forma directa la enajenación, cesión o gravamen de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios.
Asimismo, la modificación del artículo 38 protege legalmente los principales símbolos de la entidad nervionense.
Elementos sagrados para la afición como el escudo, la bandera, los emblemas y los himnos oficiales ya no podrán ser alterados sin el consenso mayoritario de los accionistas, asegurando que el Sevilla siga perteneciendo a sus fieles.
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