El Sevilla FC camina peligrosamente por el filo de la navaja tras la bochornosa goleada por 4-1 sufrida ante el Mallorca. Lo que antaño era un club modelo en Europa, hoy proyecta la imagen de un equipo roto, sin alma y señalado por los analistas como uno de los grandes favoritos para perder la categoría.
La sensación de orfandad en el Ramón Sánchez-Pizjuán es total, y el sevillismo apunta directamente al palco por una gestión que parece haber arrojado la toalla antes de tiempo.
Una plantilla debilitada y sin refuerzos de garantías
La crítica situación deportiva no es fruto del azar. Según diversas fuentes cercanas a la entidad, la dirección deportiva liderada por Antonio Cordón ha empeorado sustancialmente el plantel respecto a la campaña anterior.
A pesar de que el curso pasado se logró la permanencia por solo un punto, este año se ha prescindido de pilares como Badé y Lukebakio, dejando posiciones clave totalmente desguarnecidas.

La falta de un central de jerarquía y de un centrocampista creativo ha convertido el esquema de Matías Almeyda en una «ruleta rusa».
El club apenas ha realizado movimientos en el mercado, dejando al equipo a su suerte mientras los rivales directos por la salvación sí se han reforzado.
La directiva evita avalar fichajes como con Akor Adams
Uno de los puntos que más indigna al entorno de Nervión es la falta de implicación financiera de los dirigentes. Si bien la situación económica es asfixiante, el club ya demostró en el pasado que existen fórmulas para actuar en situaciones de emergencia.
- El precedente de Akor Adams: La temporada pasada se utilizó el aval personal de los directivos para inscribir al delantero.
- Inacción actual: En este mercado de enero no se ha repetido esta fórmula para traer piezas defensivas.
- Margen de riesgo: La directiva confía ciegamente en que habrá tres equipos peores, sin intervenir en la mejora del grupo.
Un calendario de infarto para evitar la Segunda División
El futuro del Sevilla FC se decidirá en un mes de febrero que no admite errores. Con el equipo a solo dos puntos del pozo, las próximas tres jornadas marcarán si la caída es irreversible o si hay capacidad de reacción. Estos son los compromisos marcados en rojo:
- Duelo de máxima presión en casa frente al Girona.
- Final directa en el feudo nervionense ante el Deportivo Alavés.
- Visita de alto riesgo al Coliseum para medirse al Getafe.
La afición espera que, ante la falta de soluciones desde los despachos de Antonio Cordón, el orgullo de los jugadores sea suficiente para salvar una temporada que huele a drama. La permanencia ya no es una obligación deportiva, es una cuestión de supervivencia institucional.
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