Maupay estalla tras la debacle en Mallorca

​La crisis del Sevilla FC ha alcanzado un nuevo y preocupante nivel en las islas. En un escenario que históricamente ha exigido casta y coraje, el equipo de Matías Almeyda firmó una capitulación incomprensible ante un Mallorca que llegaba en puestos de descenso.

La imagen de fragilidad estructural y la falta de intensidad en una segunda parte para el olvido han dejado al sevillismo con una profunda sensación de derrotismo.

Una derrota dolorosa con problemas estructurales graves

​El 4-1 final en Son Moix refleja fielmente lo sucedido sobre el césped. Pese a una posesión estéril que no generó peligro real, el conjunto nervionense se desmoronó tras el descanso, concediendo tres tantos que evidencian las carencias de una plantilla muy tocada.

El equipo no solo perdió los tres puntos, sino también la oportunidad de alejarse de la zona roja de la tabla.

​La dirección deportiva de Antonio Cordón queda ahora bajo el foco, tras un mercado de invierno donde las incorporaciones han sido prácticamente inexistentes, limitando los recursos de Matías Almeyda para revertir la situación deportiva.

El debut goleador de Maupay: la única luz en la oscuridad

​La única nota positiva del encuentro fue el estreno de Maupay. El delantero francés, único refuerzo de este mercado, demostró su calidad con un auténtico golazo que llegó a poner el empate provisional en el marcador.

Sin embargo, su brillante acción individual quedó sepultada por el desastre defensivo posterior.

​Según recogen los enviados especiales a Mallorca, el atacante galo se mostró visiblemente enfadado y decepcionado tras el pitido final. Estas fueron sus declaraciones literales:

  • Sobre su estreno: «Ha sido un buen gol para tomar confianza, pero yo quiero ganar, no quiero marcar y perder».
  • Autocrítica colectiva: «Tenemos que jugar mejor, dar más y ayudar más al compañero”.
  • Exigencia inmediata: «Hay que analizar este partido porque viene otro en casa y necesitamos mejorar».
  • Contundencia defensiva: «No es posible en nuestra situación que nos hagan cuatro goles”.

El calendario no da tregua en el Ramón Sánchez-Pizjuán

​El Sevilla FC debe lamerse las heridas rápido, ya que el margen de error ha desaparecido por completo. Con el equipo a un paso de los puestos de peligro, los próximos compromisos en Nervión serán auténticas finales para la supervivencia del club en la élite.

​La afición espera una reacción inmediata ante el Girona, en un partido donde Matías Almeyda deberá ajustar un sistema defensivo que hoy hizo aguas por todos lados.

La confianza depositada en Maupay parece ser el único clavo ardiendo al que agarrarse en este tramo crítico de la temporada.

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