La relación del Sevilla y Nianzou: Entre el despido y la rescisión

El Sevilla FC convive desde hace temporadas con un enigma médico que ha pasado de ser una promesa de futuro a un lastre financiero insostenible.

En Nervión, donde la exigencia física no entiende de esperas y cada carrera al límite es una obligación, la situación de su central francés ha llegado a un punto de no retorno.

Tras una inversión millonaria que buscaba heredar el trono de los grandes zagueros de la historia sevillista, el club se enfrenta ahora a la cruda realidad de una trayectoria marcada por la fragilidad muscular.

El drama físico que impide a Tanguy Nianzou competir en la élite

La decepción en el seno de la Dirección Deportiva es absoluta. Tanguy Nianzou, que llegó a cambio de 18 millones de euros, no ha logrado encadenar una serie de partidos debido a su incapacidad para soportar el ritmo profesional.

Según han desvelado fuentes internas a VamosMiSevillaFC.com, existe la sensación de que el futbolista «no está apto para el fútbol de alto nivel», ya que su musculatura quiebra ante cualquier esfuerzo de alta intensidad.

A pesar de que el jugador ha mostrado voluntad, recurriendo a especialistas externos y viajando a una prestigiosa clínica en Qatar, los resultados no llegan. Esta disposición del francés es, precisamente, lo que bloquea la vía del despido procedente, obligando al club a buscar una salida pactada para evitar un proceso judicial que podría ser aún más costoso en términos de daños morales y costas.

La propuesta de rescisión para el mercado de verano de 2026

Con el límite salarial asfixiando la planificación de Matías Almeyda, el club ya diseña una hoja de ruta para poner fin a esta vinculación el próximo mes de julio. La intención de la directiva es clara:

  • Vencimiento del contrato: El jugador está vinculado al club hasta el 30 de junio de 2027.

  • La oferta de salida: El Sevilla FC planteará abonarle la mitad de su ficha restante y otorgarle la carta de libertad.

  • Ahorro estratégico: Se busca liberar una plaza de la primera plantilla y reducir la masa salarial de forma inmediata y considerable.

  • El obstáculo: El futbolista se muestra reticente a perdonar cantidades, tras negarse ya el pasado verano a prorratear su sueldo.

Un conflicto salarial que complica la planificación deportiva

La postura de Tanguy Nianzou es firme y se basa en el derecho a percibir lo firmado en su día. El central ya dejó claro durante la última ventana estival que no facilitaría la ingeniería financiera del club, lo que genera un clima de tensión de cara a la próxima pretemporada.

El equipo de Antonio Cordón sabe que cargar con un contrato de este calibre sin obtener rendimiento deportivo es un lujo que el club no se puede permitir.

Si no se logra un acuerdo amistoso, el Sevilla FC entrará en el último año de contrato del francés con la urgencia de encontrar una solución que no comprometa aún más la estabilidad económica de la entidad antes del inicio del nuevo ejercicio.

Comparte por Whatsapp esta noticia