El Sevilla FC encara los últimos suspiros del mercado invernal con una calma que nace de los deberes hechos.
Con el nuevo dibujo táctico de Matías Almeyda empezando a carburar, la dirección deportiva se centra ahora en el complejo ajedrez financiero, donde la salida de un canterano de oro podría ser la llave para equilibrar las cuentas sin desarmar el bloque competitivo.
El nuevo 5-3-2 de Matías Almeyda marca el ritmo del mercado
La dirección deportiva ha cumplido con la principal exigencia del técnico argentino, dotándole de una nueva variante en ataque que encaja con su cambio de sistema.
En este nuevo Sevilla FC, los extremos puros han perdido protagonismo en favor de una defensa de cinco y laterales de largo recorrido, con dos hombres referencia en punta.
Esta metamorfosis táctica ha redefinido las prioridades de Antonio Cordón. Aunque el club sigue necesitando generar una plusvalía de 10 millones de euros, la consigna actual es no debilitar la plantilla en pleno ecuador del campeonato. La intención es aguantar el bloque hasta final de temporada, dejando las grandes ventas para el mes de junio, justo antes del cierre del ejercicio económico, salvo oferta fuera de mercado.

Juanlu y el Nápoles: un pulso de 20 millones de euros
Sin embargo, hay un nombre propio que podría romper esta tregua: Juanlu. El canterano de Montequinto es el gran activo por el que el SSC Nápoles sigue suspirando. El jugador ya tiene un preacuerdo con el club italiano hasta el 30 de junio de 2031, pero la operación se encuentra encallada en las oficinas del Ramón Sánchez-Pizjuán.
Las claves de la negociación que lidera el club andaluz son innegociables:
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Precio de salida: El Sevilla se mantiene firme en una tasación cercana a los 20 millones de euros.
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Cláusula de obligatoriedad: La cesión solo se aceptará si incluye una opción de compra obligatoria.
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Fecha de pago: El ingreso debe hacerse efectivo antes del 30 de junio para computar en este presupuesto.
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Estrategia italiana: El conjunto napolitano pretende aguantar hasta el 2 de febrero para forzar una rebaja.
La prioridad deportiva se impone a las urgencias del presupuesto
Según ha podido saber VamosMiSevillaFC.com, el club ha tomado conciencia de que la prioridad absoluta es la estabilidad deportiva bajo el mando de Matías Almeyda. No se malvenderá a ningún futbolista clave a menos que llegue una oferta fuera de mercado que permita una reinversión inmediata.
El pulso con el Nápoles se prevé intenso de aquí al 2 de febrero. Los dirigentes sevillistas ya demostraron el pasado verano que no se amedrentan ante las presiones externas, y el caso de Juanlu no será una excepción.
Si los italianos no pasan por el aro de la compra obligatoria, el de Montequinto seguirá vistiendo la elástica blanca hasta, al menos, la apertura del mercado estival previo al Mundial.
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