Informe técnico: Cómo se deja querer…

La firmeza defensiva del Sevilla es la premisa de su éxito, como en la mayoría de los equipos. Y no hizo falta que estuviera Krychowiak, su principal bastión en el centro del campo cuando el rival tiene la pelota. Ahí ha plantado ya sus reales N’Zonzi, que es otro. El gigante ya atesora la confianza para sacar su jerarquía. También le ayuda que Rami, por detrás, ejerce un mando imperial, ayer secundado por Kolodziejczak, cuyas virtudes eran las adecuadas para frenar el juego combinativo y rápido del Celta de Berizzo. La seguridad del Sevilla en el repliegue, ya con 1-0, dejó vista para sentencia la eliminatoria: invitó a los gallegos a exponerse más y más para que Banega y Krohn-Dehli lanzaran a ese fantástico delantero al espacio, Kevin Gameiro.

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