En Vigo Lopetegui no fue fiel a sí mismo

Si el Sevilla hubiese convertido la ocasión de Ocampos en el 0-2 o no hubiese recibido el pasado domingo por dos errores puntuales dos goles en Balaídos en poco más de 15 minutos las sensaciones a día de hoy serían muy diferentes, nadie hablaría ya de crisis y los conceptos futbolísticos del equipo estarían mucho más reforzados.El Sevilla jugó un buen partido en Vigo. Es cierto. Con un matiz: concedió más ocasiones en su propia portería de lo que hasta entonces había sido lo habitual en el equipo de Lopetegui. Y si al entrenador vasco se le ha criticado por lo general que trata de cerrar los partidos para que no pase nada cuando se pone por delante en el marcador, ante el Celta se le puede achacar de lo contrario pese al cambio de Banega por Franco Vázquez, que no varió el esquema inicial con el que sorprendió al equipo gallego buscando más velocidad y ataque del espacio. No fue fiel a su ‘portería a cero’ y no equilibró el centro del campo con un tercer hombre.

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